"Cuando la vi no pude
remediarlo, se fue metiendo corazón
adentro y cautivado no hice
ni el intento de resistir la fuerza
de su encanto,
quise escuchar su voz
a ver si hablando se provocaba en mi algún
descontento, pero Señor cuando
escuche su acento casi
pensé en estarme enamorando"
Oxígeno, Willy Chirino

No hay comentarios:
Publicar un comentario