Con el paso del tiempo fui aprendiendo o mejor dándome cuenta que todas aquellas cosas como el príncipe azul y el matrimonio no eran perfectos como lo mostraba la gente a mí alrededor y la televisión.El príncipe azul aún no lo he encontrado, quizás anda perdido y no consigue como hallarme, o mejor tal vez no exista o el color como yo quiero no está disponible.
El matrimonio un contrato entre dos personas que dicen conocerse y unen sus vidas; la princesa junto a su príncipe azul, que después de un tiempo se vuelve de otro color y no se parece nada al de los cuentos de hadas. Entonces comienzan las peleas, los insultos y maltratos que deterioran la ya débil relación entre dos individuos y luego viene la separación.
Entonces te das cuenta que no es como dicen en la iglesia "hasta que la muerte los separe" que todo aquello que se juraron era una farsa que al poco tiempo se cayó. Y comienzas a formar tus propias ideas de lo que parecía el mundo ideal, entonces ya no piensas en ser la típica mujer que se casa con su príncipe azul, que atiende su casa, cuida los niños y espera con una sonrisa impecable a su marido.
Y empecé a transformarme en algo más autentico, menos costumbrista en una mujer decidida, segura que su meta principal no es casarse sino disfrutar la vida y amar hasta que el amor se acabe.
(2011)
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