Hoy como esos escasos
días, o mejor dicho como mis frecuentes días,
He sentido el
desespero en mi pecho
He visto como se
desvanecen mis sueños en mis manos,
Como aquello por lo
que un día luche y soñé poco a poco desaparecen sin querer dejar huellas
Cada día me fatigo más
al pensar en mi vida en lo que será de ella en un futuro…
Quizás nada porque en
nada es que me he convertido,
En la sombra de mis
sueños y desenfrenados deseos,
Esos que ya ni
siquiera me llenan, esta rabia que siento aquí adentro y me carcome por dentro
que me agita y me hace perder el control…
Y tú que lo ves todo
no me das una señal para seguir suspirando porque esta vida se me ha vuelto un
mar de lamentos…
Un desatino con muy
pocos aciertos, se me ha vuelto una rutina tediosa el vivirla…
Aun no sé si será una
prueba que me has enviado, o las consecuencias de mis egoístas decisiones, no
lo sé…
Pero aun en lo más
profundo de mi alma guardo la esperanza que solo sea un mal momento de mi vida
y no sea mi vida un mal momento.
(16
de Junio, 2010)

No hay comentarios:
Publicar un comentario